Blog de Miquel J. Pavón Besalú

Desvaríos escritos en cualquier hora intempestiva de la noche

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Mirador de Collabardina


Tengo la gran fortuna, por ironías del destino, de vivir una buena parte del año en la localidad de Campo de la provincia de Huesca en una zona que se puede considerar muy próxima al centro del Pirineo. Muchas tardes, antes de que anochezca, me doy una caminata desde mi apartamento situado en el centro del pueblo hasta el precioso mirador de Collabardina desde el que se divisa el macizo del Turbón y la entrada al valle de Benasque con el macizo del Cotiella al fondo. Andando se llega en algo menos de una hora de subida y unos tres cuartos de hora de bajada. Son unos doscientos metros de desnivel. El camino va por una pista forestal y es muy solitario a excepción de la época de recogida de setas que se puede ver a alguien. Está marcado como un GR de pequeño recorrido con señales blancas y amarillas. Es el PR HU-121 que continuaría del mirador hacia Foradada del Toscar.
campo de trigoSaliendo del centro del pueblo de Campo hay que salir hacia la carretera general y dirigirse en dirección a Benasque, hacia la parte alta del valle. Justo a la salida de la localidad se cruza un puente y a mano izquierda hay una entrada que conduce al río Ésera. Es muy utilizada por los aficionados al rafting porque conduce a una gran explanada que está al lado del río y es muy adecuada para embarcar. Llegando al río hay que continuar un pequeño trecho río arriba con el objeto de cruzar el puente que se divisa a lo lejos. Una vez cruzado el puente del río Ésera a poca distancia hay un desvío a mano derecha que nos conducirá ya directamente hasta el mirador pasando antes por la ermita de San Bllascut o San Belastuto.


El descenso se puede realizar por el mismo camino de subida o desde el mirador continuar por el camino que sigue a continuación y que hace un poco de bajada. Esta opción es algo más larga que la subida, un cuarto de hora, pero tiene un precioso recorrido por toda una zona de robles centenarios preciosa.cascada de San Bllascut
Para los amantes de la escalada en hielo he descubierto una pequeña casacada muy cercana a la ermita de San Bllascut y accesible en coche hasta casi su mismo pie. Queda subiendo a menos de cinco minutos. El hielo se forma en los meses más fríos del año y tiene un desnivel de unos 30 metros en total. Es muy interesante para los que deseen hacer prácticas en hielo. El valle de Bensaque en los días de mucho frío y nieve queda todo inaccesible mientras que a esta cascada casi siempre se puede llegar haga el mal tiempo que haga. En la zona superior de la cascada hay unos árboles muy gruesos que permiten hacer seguros a prueba de bomba.
cascada de San Bllascut

Pico de Alba (3118 m)

Pico de Alba

El Pico de Alba visto desde el valle de Paderna. La vía normal ataca la cresta por el lado derecho. Foto realizada a finales del mes de enero del año 1.983.
El macizo del Pico de Alba visto desde el puerto de Benasque. Al fondo a la izquierda sobresalen las Maladetas Occidentales y abajo destacan las Tucas del Ésera. Foto realizada en el mes de julio del año 1.982.

Pico de Alba

 Ver la crónica ¿Quieres llegar a ser un divo? (Preliminares) que narra una ascensión a esta cumbre por la cresta de los quince gendarmes.
 Ver la crónica Campamento Taga XV: agua constantemente (y II) que narra una ascensión a esta cumbre por el valle de Paderna.

La Forcanada (2881 m)

“¿Forcanada, hermosa novia mía, por qué brillas tan serena y radiante a la luz de la mañana? Pareces más bella que nunca. ¿Te has reconciliado con tu seductor, y le sonríes mirándole?”
Alfred TONELLÉ

  Una primera vista de La Forcanada desde el valle de Benasque y otra vista de la cresta que va del Mulleres hasta La Forcanada que se distingue bien al fondo. Fotos realizadas el 17 de julio del año 1.983.

El Coronas y el Medio

Lo que me escribe Robert el 25 de julio de 1981.
(…) El primer día llegamos a Benasque y subimos a Vallhiverna. Joan y yo hicimos vivac, cosa muy recomendable, ya que vives más la montaña al pasar una noche bajo las estrellas, la Luna y preparándote mentalmente para la ascensión. Por la mañana a las cuatro nos levantamos. Hasta el glaciar vamos con PK y Cia.
Antes del collado de Coronas nos calzamos los crampones y cojemos los dos una canal muy helada y directa hacia la cumbre. Hielo, golpes fuertes de piolet para clavarlo en el hielo. A media canal me salta un crampón. Hacemos escalones y nos llegamos a la piedra. Luego, por una canal de piedra (I-II) llegamos a la cresta y al Coronas (3310 m). Por toda la cresta seguimos al pico del Medio sin ningún problema especial. Al pico del Medio (3345 m) llegamos a las doce del mediodía y comenzamos la cresta hacia la Punta Astorg. La cosa se complica mucho, pasamos gendarmes, pasos aéreos, brechas, pero la roca es buena … y empieza a subir la niebla. Vemos la vía del Maldito y del Astorg. Pero como se nos hace tarde tenemos que deshacer la cresta. Cuando estamos en el Coronas vamos como “borrachos” por la altura. Empezamos la bajada directa al glaciar del Aneto por piedra descompuesta y “esquiando” bajamos al collado de Coronas. (…)
Horarios: diana (4.00), salida de Vallhiverna (5.00), segundo Ibón de Coronas (7.00), canal de hielo cuando me salta el crampón (9.30), Coronas (10.40), salida del Coronas (11.10), Pico del Medio (12.00), gendarmes de la cresta (12.30), regreso al Pico del Medio (13.00), regreso al Coronas (13.10), salida del Coronas con niebla (13.20), en el Lago Coronado descansamos media hora y llegada al coche (16.30).
© Miquel J. Pavón i Besalú. Año 2.002

El segundo accidente de Joan

Lo que me escribe Robert el 25 de julio de 1981.
(…) Los dos días siguientes son muy malos: nieva, llueve, graniza, hace frío, … y los pasamos metidos en la tienda. Leemos, hablamos de montaña, dormimos y oímos música. El buen tiempo llega y vamos al refugio de La Renclusa. El próximo objetivo: hacer las Maladetas Occidentales. En el collado de Alba la nieve está helada y la piedra muy descompuesta. Cuando estamos subiendo por la directa hacia la cresta encontramos una zona de hielo muy dura y de gran pendiente. Joan empieza a tallar escalones y de repente … patina, pierde el piolet, comienza a bajar, adquiere velocidad, esquiva unas piedras pero al final hay unas rocas … En el momento del choque me tapo los ojos. Joan está allí abajo. Estirado. No se mueve y yo bajo a toda velocidad a ver qué ha pasado. Hay sangre por la piedra, en su ropa, tiene las puntas destrozadas al intentar cogerse al hielo duro e inpenetrable. Está muy mal herido. No dice nada. Enseguida voy al collado a buscar ayuda y un botiquín. Mientras Alfonso lo cura yo voy corriendo al Diente de Alba a buscar a PK. Para bajar le tuvimos que encordar entre Alfonso y yo con tal de poderlo asegurar. Le falla una pierna y tiene las manos inutilizables. Con mucha calma llegamos al refugio. Con el Sol y el tiempo Joan se va recuperando poco a poco. Parece como si hubiera sido un presagio puesto que el tiempo siguió malo hasta el día que nos fuimos de Benasque. (…)
Lo que me escribe PK el 1 de agosto de 1981.
(…) Robert y Joan por su cuenta y riesgo intentaron la Maladeta Occidental III. Joan sufrió una caída de perspectivas mortales. Milagrosamente el primer golpe, el más fuerte, lo dió con el glúteo y gracias a eso sigue hoy vivo. Le hicimos las primeras curas, lo encordamos y gracias a Alfonso lo fuimos animando y bajando por la chimenea de Alba. Fueron más de tres horas de angustia pues no sabíamos qué tenía Joan pero la lección fue formidable. La montaña es como la concibo yo: en el justo equilibrio del riesgo. Esta experiencia es muy clara. (…)
© Miquel J. Pavón i Besalú. Año 2.002.

¿Quieres llegar a ser un divo? (Preliminares)

Del 20 al 31 de julio de 1983.
Reglas básicas:
1º Despelleja a los demás y no permitas que nadie te haga sombra. Si quieres llegar a divo tienes que ser el mejor no basta con ser uno de los mejores.
2º Si con tu historial no tienes bastante … ¡miente! No tengas falsos escrúpulos. Por apuntarte paredes de clavo no haces daño a nadie.
3º Desclava y machaca los buriles de las vías que hagas. Así te conocerá todo el mundo. Te pondrán verde. Pero al fin y al cabo es publicidad.
4º Cuando estés rodeado de mucha gente di cosas como: “Pertenezco a la corriente ecologista de Greenpeace por lo que no se deben estropear las vías clavando pitones”, “hice la primera ascensión invernal en kamiseta de color verde ya que soy un mecánico que hace el servicio militar voluntario” o, simplemente, “escalar en libre es hacerlo sin kuerda, sin material, sin komida y abriendo vía”. Son tonterías pero promocionan una barbaridad …
5º Si graduas una vía, aunque la pases en artificial, tú simplemente pon IV- y los demás que se busquen la vida. Mientras te estén llamando bocazas te estarán haciedo publicidad.
6º Quítale horas a tus itinerarios. Lo que haces en 21 horas pon simplemente 5. Los vivacs a muerte en la montaña son muy comentados en el ramo. Así harán que aún suene más tu nombre.
7º Escribe artículos en las revistas especializadas. En ellos tus escaladas tienen que ser las más difíciles, las más peligrosas y en las que tú siempre salvas la vida al compañero.
8º En los refugios monta broncas. No dejes dormir a nadie. Mientras te maldigan te están haciendo publicidad.
9º Intenta siempre hacer primeras repeticiones. Aunque cantes mucho y abandones no importa. Las primeras repeticiones son muy comentadas.
10º Kuando ya seas un divo deberás conseguir amig@s. Pues seguro que te habrás quedado sin nadie con quien salir.
Efectivamente. Hace ya unas semanas que leía esto en las páginas de una prestigiosa revista especializada de montaña. En las notícias de última hora venía un curioso artículo que decía algo así como … “el concurso se dio por finalizado con el reparto de premios. La medalla de oro, al mejor divo de este año, se le ha concedido a Patrice de Bellefon por sus múltiples éxitos en …”. ¿Será posible? Y … digo yo, ¿cómo lo habrá conseguido? … ¡Es evidente! me contesta impasible, EO, mira que decir en su libro de las cien mejores ascensiones al Pirineo que tanto los quince gendarmes como la Salenques se hacen en cinco horas … y es que “flipas” …
Bueno, lo mejor será que empezemos por el principio. Si explicamos el final de la historia esta crónica no va a tener nada de gracia.
Girona. Erase una vez un día algo oscuro. Las calles estaban mojadas. Hace poco que ha llovido. Suena un despertador. Todo es normal. Hemos quedado a las seis de la mañana en la estación. Esto ya no es tan normal. EO no se ha acostado en toda la noche porque no le merecía la pena y Miguel no oye el aparato antes mencionado y se duerme las horas de los dos. Como esta historia no va a terminar mal antes de tiempo veremos como Miguel se levanta justo a tiempo para llegar a la carrera a la estación y coger el tren. ¡Sí señor! Ya tenemos a nuestros dos personajes despiertos gracias a un revisor que se cerciora, cumpliendo su trabajo, de que lleven el billete correcto de Girona a Barcelona Término.
Barcelona. Con paso cansino, cargados con grandes mochilas, recorremos la estación hasta la ventanilla de Cercanías.
– “Por favor, un billete con el descuento del 40% para Monzón en el tren que va a salir ahora”.
– “Lo siento este billete lo deberán comprar en las ventanillas de largo recorrido”.
Cuando llegamos a la ventanilla me pregunto si lo del largo recorrido es por el camino que hace el tren o por el que debe realizar un viajero que desee un billete ya que están muy alejadas la una de la otra.
– “Por favor, un billete con el descuento del 40% para Monzón en el tren que va a salir ahora”.
– “Lo siento, ya no quedan billetes con ese destino hasta mañana”.
– “Hombre, mira ¡qué gracia! A estas horas de la mañana ya no quedan billetes. ¿Es que no hay ningún empleado de Renfe que sepa pensar que simplemente hay que enganchar un vagón más al tren?”.
– “Lo siento, ya no quedan billetes con este destino hasta mañana”.
Visto que más que una taquillera esto es una máquina parlante y no tiene, que digamos, mucha variedad en su locución nos dirijimos a INFORMACIÓN.
– “Por favor, querríamos ir a Monzón en el tren que va a salir ahora”.
– “Lo siento, ya no quedan billetes con ese destino hasta mañana”.
EO, mejor es no insistir. Esta empresa funciona igual de mal en todos sus departamentos. Nos las arreglaremos por nuestra cuenta. Salimos a la calle.
Miguel se acuerda que la compañía de autobuses Alsina-Graells le llevó, hace unos años, de noche de Lleida a Barcelona por lo que piensa que igual hay un servicio a la inversa. Y así es. Salimos de Barcelona a las 10.30 de una calle cercana a la Plaza Universidad. El viaje se puede aprovechar de dos maneras posibles: dormir o oír la radio. Nosotros las abarcamos las dos. EO escoje la primera y yo la segunda. El autobús resulta que incluso va por la autopista por lo que en menos de dos horas llegaremos a nuestro destino.
Lleida. Entramos en la estación de autobuses. Todo es desconcierto. Gente por los suelos que esperan su autocar. Hay quien corre porque se le escapa el transporte que le llevará a casa. Un tipo lleva en una jaula animales vivos, una mujer la cesta de la compra de la semana y un chico una preciosa lámpara que aún no sé cómo no se le ha roto. Es el último autocar que va a Barbastro en el día de hoy. Ya no quedan billetes para Barbastro. Quedamos los cuatro últimos. El revisor tiene siempre la última palabra. Pasando de nosotros el cobrador se pone a hacer sumas interminables. Pasa el tiempo. Aumenta nuestra impaciencia.
– “Perdone, se ha equivocado en esta suma los que lleva son cuatro y no tres”.
– “Brrrrrrrrr”.
Sigue sumando. Seguimos esperando. El primer billete que despachen es para nosotros. Ya llega el revisor. Después de hacerse de rogar, como se debe de hacer en estos casos, parece que nos va a hacer un hueco por ser pocos. Menos mal. Parece que hoy las cosas quieren salir bien. El revisor nos coloca en el pasillo con unas sillas plegables. Estamos en medio de un grupo bastante numeroso que su distintivo es la camisa roja, pantalón bávaro azul oscuro, tirantes con la “senyera” y armar todo el follón que pueden. Tenían que ser de Barcelona …
Barbastro. Esta vez el trayecto ha sido con paradas. Aunque no por ello hemos llegado más tarde de lo previsto. Parece que a medida que llegamos al Pirineo el servicio público va mejorando. Será que la montaña imprime carácter aunque sólo sea porque les toque el aire de lejos …
Comeremos en unas sillas cómodamente en el centro de la ciudad. La sombra ya se agradece. La cerveza también. Como el tiempo normalmente no se para llega el momento de ir a cojer el último autobús. Charlamos con un personaje que se conoce muy bien la ciudad y nos indica estupendamente cómo llegar a la estación de autobuses que La Oscense tiene para los autobuses de esta otra línea.
Benasque. Ya es tarde. Estamos bastante cansados de viajar. Empieza a oscurecer. Tenemos que esperar a ver si nos vienen a buscar. Estamos en la plaza del pueblo. Junto a las fuentes. Un seiscientos con matrícula de Zaragoza es el que tiene que venir y no apareció ninguno en todo el rato que estuvimos allí. Tampoco vinieron los primos de EO ni sus amigos. Lo que pasa es que hemos quedado en Cregüeña en el caso de que no nos encontráramos aquí. Y esto de concretar un campamento de alta montaña entre Girona y Zaragoza por teléfono ha sido, al final, un poco enfollonado. Otra vez miraremos de sincronizar mejor todos los preparativos. De momento no nos podemos quejar. Por la plaza van desfilando seres vivientes de lo más diverso: pastores, ovejas, vacas, montañeros, divos, perros, turistas, … y ¡mira por dónde! Pero si es mi amigo Miguel S. y su compa. ¿De dónde venís tan tristes y tan cansados? Pues por lo visto hace unos días fueron al Aneto por la Salenques y después del primer gendarme tuvieron que rapelarlo hasta el glaciar por el mal tiempo y los quince gendarmes no los pudieron ni tan siquiera intentar también debido a una tormenta. Eso es mala suerte y lo demás son historias. Después de quedar para salir juntos otro día nos despedimos. Ya es muy tarde. Decidimos ir a dormir a la chopera y mañana emprender el camino a Cregüeña. Buenas noches.

El vivac está cerca del pueblo. Ya es de día. Abro un ojo. Y … ¡horror! Veo una cara de perro con un palo en la boca. ¡No! Estimad@s lectores no estoy insultando a EO … ¡es un perro de verdad! Nuestr@s lectores que conocen bien a EO saben que es su costumbre llevar siempre un palillo en la boca y se deben de haber confundido. Craso error. ¡Quita bicho! ¡Oye! Este es de los que te entiende. Está bien educado. Con mi grito, ahora, ya se ha despertado EO. El perrazo en cuestión ve como se ha movido y se le acerca. Le da el palo ahora a EO para que se lo tire. Tanto EO como yo hemos visto el juego en los tebeos pero no nos creemos que pueda ser posible en la realidad. Pero como el can le insiste éste finalmente lo coje y lo tira. Nos quedamos patidifusos cuando vemos que efectivamente el animal va presto a por él. Y así que jugamos un rato. El problema es al final cómo explicarle al chucho que no queremos jugar más con él pero, al fin, el amo interviene y consigue hacérselo comprender.
Una vez hemos desayunado lo recojemos todo y nos disponemos para la marcha. Tenemos que llegar a Cregüeña y el camino es bastante largo. Andaremos siguiendo la carretera hasta los Llanos de Senarta. Cada año este lugar se llena más y más. Es impresionante la cantidad de gente que se instala aquí para pasar unos días. De hecho esto tiene todas las desventajas propias de las grandes aglomeraciones y de las de la alta montaña. Las cojen todas. Esto sí que es moral y no otra cosa. Dejemos las cosas como están sin organizar líos y pasaremos entre el público que nos repasa de arriba abajo. Ya hemos iniciado la pista que sale de los Llanos y que, siguiendo la otra orilla del Ésera, nos conducirá a la palanca de Cregüeña. A poca distancia de Senarta estaba, algo escondido y aparcado, un seiscientos azul con matrícula de Zaragoza. Buena señal. Sin duda alguna, pensamos, es el que ayer nos tenía que haber venido a buscar. Estamos consiguiendo el primer objetivo: reunirnos tal como estaba previsto en el caso de que fallara todo.

La subida desde la palanca se las trae. Es muy empinada y llevamos unas mochilas bastante pesadas. Aquí ya no se ven “julais” ni divos ni nada que se les parezca. Únicamente moscas, muchas moscas que nos acompañan, que por cierto, no sé si les ha pasado alguna vez pero les aseguro que su presencia es bastante ingrata. A mitad del camino paramos a comer y beber algo. Por fin se ven excursionist@s. Bajan. Ligamos un poco.
– “Oiga, por favor, no habrán visto por casualidad una tienda marrón”.
– “Pues sí. Había un chico algo bajo, fuerte, rubio y con bigote.”
– “¡Huy! gracias. Exacto. Ese es mi primo”, me comenta EO.
– “No hay de qué”.
– “Y qué pesadez de moscas”.
Y tal y tal.

Animados por lo que nos han dicho re-emprendemos el camino. Esta vez ya apretamos algo el paso. Nos han dicho que ya no nos falta mucho para llegar. Así que ánimo.
Por fin. Ya estamos todos juntos. Las presentaciones. Los dos primos de EO se llaman Javier y José Ángel. El propietario del seiscientos Juan Carlos y los dos amigos que les acompañan Ángel y Santiago. Los cinco vienen de Zaragoza. ¡No! No se crean que cupieron todos en un seiscientos. No. Dos de ellos también utilizaron los transportes públicos. Ya tenía suficiente carga el vehículo con tres personas y sus respectivos equipajes. EO y Miguel son los que acaban de llegar por lo que el equipo de ataque queda ya al completo. Vienen, como ya sabrán si han ido leyendo este rollo (que lleva más de seis folios), de Girona.
La crónica termina aquí. El resto lo añado ahora que la paso a limpio pero en realidad ya no os voy a hacer sufrir más con texto. Os dejo que disfruteis con las fotos de las excursiones que hicimos. Un saludo a tod@s.
dot  El 23 de julio realizamos la cresta de los quince gendarmes al Gendarme de Alba (3054 m) y al Pico de Alba (3118 m).

dot  El 28 de julio subimos al Crabioules Este (3116 m) por su pared sur y por la cresta llegamos al Crabioules Oeste (3106 m) los descendemos por la vía Mammy y continuamos, posteriormente, por la cresta hasta el Pico Royo Superior de Literola (3121 m).
dot  El 30 y 31 de julio subimos al Aneto (3404 m) por la cresta de Salenques pasando por el Margalida (3241 m), Tempestades (3290 m) y la Espalda del Aneto (3350 m).

© Miquel J. Pavón i Besalú. Año 2.002.

 

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2017 - Miquel Pavón